3.3.1.- Metas de la evaluación

En el mejor de los mundos posibles la evaluación de las competencias tiene las siguientes metas:

  • El objetivo de la evaluación de competencias es principalmente la promoción y el desarrollo del aprendiz, además de la descripción del nivel de formación alcanzado.
  • El aprendiz participa activamente en el proceso de evaluación; se autoevalúa y evalúa al mismo tiempo el proceso formativo finalizado.
  • El proceso de evaluación constituye un diálogo entre todos los involucrados con el objetivo de mejorar continuamente el proceso formativo.

3.3.2.- Metodología de aprendizaje y evaluación

Como he descrito en otra parte, ser competente es ser capaz de responder eficientemente a problemas de la vida real o profesional, la evaluación de las competencias correspondientes tienen que realizarse en situaciones muy cercanas a la realidad, centrado en situaciones problemas que obliguen al aprendiz a decidir e intervenir para resolver el problema planteado.

Para la adquisición de competencias el aprendizaje basado en proyectos y situaciones - problemas reales es la metodología más apropiada. En esta metodología, el aprendiz recorre las distintas instancias esenciales de los procesos de trabajo: búsqueda y análisis de información, planificación de los pasos a seguir, tomar decisiones, ejecución del trabajo, y evaluación de los resultados y del proceso mismo. El proceso de aprendizaje comprende, por lo tanto, una acción completa, de modo que el sujeto puede formarse una idea de cada paso. Si la formación en su conjunto se enfoca desde una metodología de aprendizaje basada en proyectos y/o situaciones-problemas, resulta posible observar las competencias a través de sus respectivas evidencias (indicadores logro) a lo largo de los distintos pasos.

Método de evaluación basado en evidencias: observación de las conductas de las personas, centrándose como evaluador en las siguientes preguntas: ¿Qué hacen? ¿Cómo lo hacen? ¿Cómo trabajan con otros? – Elaboración de productos – Toma de decisiones – Planificación del trabajo - … 

3.3.3.- Proceso de la elaboración de la evaluación

Evaluar competencias implica primero construir situaciones-problema que simulan contextos de la vida real y segundo disponer de medios o instrumentos más o menos fiables de evaluación.

La elaboración de las pruebas de evaluación de las competencias transversales es (normalmente) un proyecto de toda la institución educativa. Los formadores tienen que responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué competencias vamos a evaluar?
  • Desarrollo de indicadores: ¿Cómo se reconoce el desarrollo de la competencia y cómo se demuestra?
  • ¿Qué indicadores de logro para que competencia?
  • ¿Cuáles son los instrumentos para medir y valorar las competencias?
  • ¿Qué situación – problema para evidencias las competencias?
  • ¿Qué actividades debe realizar el aprendiz que se corresponden con los indicadores de logro definidos?

Lo decisivo para el éxito de la elaboración de las pruebas en conjunto es la comunicación, el diálogo y el trabajo en equipo: los criterios e instrumentos solo pueden utilizarse provechosamente cuando todos los docentes interpretan los criterios de la misma manera y la comprensión unificada solo se logra acordándola.

3.3.4.- Fases del proceso de elaboración

El procedimiento de la evaluación puede diseñarse siguiendo las tres fases de antes, durante y después con sus correspondientes pasos concretos:

3.3.4.1.- Antes:

  • 1. Definición de las competencias a evaluar.
  • 2. Definición de indicadores de logro de cada competencia especifica.
  • 3. Definición actividades de evaluación del aprendiz. = planificación de diferentes tareas que evidencian el dominio de una o varias competencias.
  • 4. Selección del método (observación, etc.) y de los instrumentos adecuados.
  • 5. Formación de los docentes en el manejo de los instrumentes de evaluación.
  • 6. Preparación y organización de las actividades de evaluación.

3.3.4.2.- Durante

  • 7. Realizar la evaluación.

3.3.4.3.- Después:

  • 8. Procesamiento e interpretación de la información.
  • 9. Retroalimentación: Discusión del equipo y comunicación con los aprendices.
  • 10. Conclusiones para el mejoramiento de la calidad de la formación.

3.3.5.- Evaluación y autoevaluación

Se puede comenzar con la evaluación por los docentes para seguir más adelante con la autoevaluación.

Para implementar la autoevaluación los alumnos tienen que familiarizarse con los instrumentos disponibles. También se aprende a autoevaluarse.

Una vez establecido el proceso de autoevaluación, el proceso de evaluación se compone de cuatro fases:

  • 1. Observación del aprendiz.
  • 2. Evaluación incluyendo una autoevaluación.
  • 3. Retroalimentación del aprendiz respecto a la evaluación y al proceso formativo.
  • 4. Reunión entre formador y aprendiz para comentar y consensuar mediadas de apoyo para la continuación y mejora del aprendizaje.

El objetivo de la reunión es el asesoramiento del aprendiz para que él sea capaz de dirigir su propio proceso de aprendizaje. Por lo tanto debe saber identificar él mismo sus fortalezas y debilidades. En este proceso de consulta el docente tiene que actuar como tutor o coach. La reunión finaliza con un acuerdo de objetivos: el docente y el aprendiz acuerdan medidas especiales de apoyo para mejorar los resultados del aprendizaje.

3.3.6.- A tener en cuenta

Conductas observables:

La evaluación se centra en conductas observables, es decir, la competencia debe medirse cuando se manifiesta, en la evidencia. Es importante un diseño didáctico que propone actividades y tareas que permiten a los alumnos demostrar las competencias adquiridas.

Indicadores transparentes:

La evaluación de competencias necesita unos indicares bien definidos y transparentes para los aprendices. Ellos tienen que saber qué se espera de ellos.

Métodos e instrumentos diversos:

La evaluación de las competencias de los estudiantes requiere el uso de métodos diversos, por lo que los docentes deberán contar con las herramientas para evaluarlas. Los instrumentos de evaluación deben recabar evidencias sobre algún desempeño demostrado. Los principales instrumentos para la evaluación de las competencias son: el portafolio de evidencias, las rúbricas, las listas de cotejo, escalas de clasificación y registros anecdóticos.